En este episodio de «Otra peli y nos vamos», analizamos una de las películas más influyentes del Nuevo Hollywood: El Graduado (The Graduate). Estrenada en 1967, esta cinta no solo lanzó a la fama a Dustin Hoffman, sino que rompió tabúes sobre la sexualidad, la alienación juvenil y el choque generacional.
¿Sigue siendo Mrs. Robinson el arquetipo definitivo de la «mujer madura»? ¿Es Benjamin Braddock un héroe incomprendido o simplemente un joven privilegiado sin rumbo? Desglosamos la dirección innovadora de Mike Nichols y una de las bandas sonoras más icónicas de la historia del cine.
En este episodio hablamos de:
- Visionado semanal: Carlos vuelve a la infancia con Thundercats, mientras José comenta que esta revisionando la serie de humor negro South Park.
- Mike Nichols y el lenguaje visual: Analizamos el uso de los encuadres, el uso del agua y cómo la cinematografía comunica la asfixia que siente el protagonista.
- El fenómeno Mrs. Robinson: El papel magistral de Anne Bancroft y cómo su personaje es mucho más complejo de lo que parece a simple vista.
- Dustin Hoffman: Un protagonista diferente: De cómo un actor «bajito y narigón» rompió el molde de los galanes de Hollywood de la época.
- Simon & Garfunkel: La importancia de «The Sound of Silence» y «Mrs. Robinson» para definir el tono melancólico y rebelde de la película.
- Curiosidades de rodaje:
- El secreto de la pierna en el póster oficial (que no pertenece a Anne Bancroft).
- La diferencia de edad real entre los actores (¡sorpresa!).
- Por qué Robert Redford fue rechazado para el papel principal.
- El Final Ambivalente: ¿Qué significa la mirada de los protagonistas en el autobús? ¿Felicidad o arrepentimiento inmediato?
Galería:





El Veredicto Final
En este episodio, nos encontramos en polos opuestos sobre el valor de esta obra:
José : Cinta de Colección. Una película técnicamente perfecta, con una dirección que sigue siendo moderna y un guion que captura la angustia existencial de cualquier joven graduado.
Carlos : Cinta para borrar / Rebobinar. No logró conectar con el personaje de Benjamin Braddock; lo considera apático y difícil de empatizar, a pesar de reconocer los logros en la dirección.
Para terminar, cerramos con la reflexión que Carlos compartió al final de la charla:
«Plásticos… Esa es la palabra que define el futuro de esta película».
¿Y tú? ¿Ves un futuro brillante para este clásico o crees que se ha quedado «congelado» en el tiempo? ¡Nos vemos en el próximo episodio!
